Por Grisel El Jaber
Hexágono 06
Muchas veces a aquellos que escriben les cuesta expresarse oralmente, un fenómeno bastante común en el ámbito periodístico: en contraposición a los periodistas estrella que compiten cuerpo a cuerpo con las vedettes que circulan por los programas de chimentos, estos redactores, editores y otras yerbas de perfil bajo, sufren la exposición y sus palabras ante un público deseoso de grandes revelaciones se desvanecen en el aire (como diría alguna letra de una perdida canción) . Así se vio a Daniel Dos Santos el último viernes en la charla que dio en la Maestría de Periodismo de la UBA, intentando explicar cómo se trabaja en una redacción de una revista dominical, como es la VIVA, edición que Dos Santos coordina.
Pero como un tropezón no es caida, Dos Santos dejó en sus pocas palabras algunas que no hay que dejar pasar: "Este es un ambiente donde nadie te va a felicitar ni a decir que tu trabajo está bien". La competencia descarnada entre pares y la crítica al trabajo del subalterno o el compañero parecen ser las constantes en el diario Clarín para un trabajador como Dos Santos que desde el ´87 está en este medio.
¿Cuáles serán las ecuaciones que favorecen este clima? Una posibilidad radica en la connjunción entre la escasez de oferta de trabajo periodístico y la conformación de multimedios, donde Clarín se impone al resto y "ponerse la camiseta del medio" (como diría Dos Santos) conlleva una modalidad de trabajo en función de la subsistencia: son tantos los buenos y malos periodistas que quieren trabajar mientras todo se vuelve prescindible que la precariedad se transforma en marca y la lucha por los derechos de los trabajdores se volvió una simple disputa por el poder entre pares.
No hay comentarios:
Publicar un comentario