Censura indirecta en Latinoamerica


Por Laura Pulido
Hexagono06
Bogotá


Los pequeños medios de comunicación son los más afectados ante las presiones publicitarias por parte del Estado dado que en muchos casos la dependencia económica es predominante ante la pauta oficial. De esta manera se unifican las voces y se centralizan las opiniones ante la versión oficial.

Para que esto no ocurra; para que no se presente una manipulación por parte del gobierno hacia los pequeños medios de comunicación deben existir políticas claras en el otorgamiento de publicidad por parte del Estado. En el Sistema Interamericano de Derechos humanos se ha establecido que “La utilización del poder del Estado y los recursos de Hacienda pública; la concesión de prebendas arancelarias; la asignación arbitraria discriminatoria de publicidad oficial y créditos oficiales (…) con el objetivo de presionar y castigar o premiar y privilegiar a los comunicadores sociales y los medios de comunicación en función de sus líneas informativas, atenta contra la libertad de expresión y debe estar expresamente prohibido por la ley".

Por otra parte el artículo 13 de la Convención Americana de Derechos Humanos se refiere puntualmente a la libertad de expresión y enuncia: “no se puede restringir el derecho de expresión por vías o medios indirectos, tales como el abuso de controles oficiales o particulares de papel para periódicos, de frecuencias radioeléctricas, o de enseres y aparatos usados en la difusión de información o por cualesquiera otros medios encaminados a impedir la comunicación y circulación de ideas y opiniones”

Aún así las legislaciones latinoamericanas no son precisas al respecto. En Colombia, en el campo de la publicidad oficial no existe una norma concreta que regule la actividad del estado en la asignación de sus recursos a los medios de comunicación, aún así es importante hacer una mirada sobre las siguientes leyes, las cuales fueron presentadas por el Estado colombiano ante el pedido de la Relatoría para la Libertad de Expresión para la realización del informe del año 2003.

El artículo 43 de la ley de telecomunicaciones de 1632, en Bolivia establece: Las emisoras están obligadas a realizar transmisiones sin pago alguno en los siguientes casos:
a) El contemplado en el artículo anterior.
b) Grave emergencia nacional, guerra o alteración del orden público.
c) Mensajes o avisos relacionados con la salvaguardia de la vida humana (SVH), y de buques, aeronaves o artefactos navales o aéreos que se hallen en peligro.
d) Programas cívicos y de alfabetización.
e) Anuncios de interés general, libre de cómputo comercial, hasta noventa segundos por hora,
f) Simple requerimiento de la Superintendencia de telecomunicaciones

Por otra parte según el informe “La respuesta oficial de Costa Rica al cuestionario enviado por el Relator Especial indica que, aunque no existen en Costa Rica leyes específicas sobre la asignación de publicidad estatal, sí existen algunas normas que establecen un marco para la distribución de publicidad estatal por el gobierno”

En general el contexto latinoamericano es de legislaciones ambiguas lo que realzan las prácticas encaminadas a callar los medios de comunicación utilizando presiones económicas las cuales afectan la diversidad de informaciones y acentúan los monopolios de la comunicación dado que ocasionan cierre de medios.

La"torta" publicitaria

Por: Laura Pulido Ortíz
Hexágono 06
Bogotá

Las presiones económicas a los medios de comunicación son una manera sutil y útil de acallar voces críticas. Las empresas ejercen este tipo de presión controlando la pauta que se distribuye y por lo tanto interviniendo en las publicaciones. El Estado también ejerce este tipo de interferencia, utilizando en muchos casos las campañas de interés público como un elemento de presión, asignando de manera indiscriminada los espacios publicitarios, no solamente retirando las cuentas a los opositores sino premiando a aquellos que favorecen la versión oficial.

Ese ejercicio de premiar es una técnica moderna y de difícil detección pues ingresa dentro de la dinámica del periodista. “La subordinación ante barones de la política, chantajes del periodista a la fuente, sobornos de la fuente al periodista o arreglos entre jefes de prensa y reporteros para dividirse el valor de los contratos” son prácticas comunes en el ejercicio periodístico de Colombia, ante todo en el sector caribe; así lo afirma Patricia Iriarte, en Periodismo en Barranquilla, Marcado por la pauta (http://www.flip.org.co/descargables/doc/Reportaje%20Barranquilla%20Corregido.doc)


La precariedad laboral es también motivo de preocupación dentro del campo profesional y lleva a que las presiones de empresarios y políticos adquieran más poder. “En Colombia el tema nos sorprendió y es un caso para demostrar que esos mecanismos se aplican en países donde subsisten de modo muy fuerte presiones que parecen de otra época (…) allí conviven las dos caras, un lado de presiones muy obvias y por otra parte censura sutil” afirmó Eleona Ravinovich miembro de la Asociación por los Derechos Civiles (ADC) Argentina. Por otra parte Carlos Cortés, miembro de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) asegura que algunos periodistas piden contribuciones en pauta para como condición para cubrir determinada información.

Este tipo de prácticas son preocupantes para el periodismo colombiano, así se ven perjudicados pequeños medios de comunicación que dependen económicamente de los recursos que asigna el Estado para divulgar determinadas campañas y se presenta una unificación de voces y conceptos en los medios nacionales, existiendo una debilidad en la empresa privada, precarias condiciones laborales, concentración de “torta” publicitaria (ADC en Encuentro regional sobre censura indirecta en América Latina)

En medio de la censura




Por Laura Pulido Ortiz
Hexágono 06
Bogotá

La de precariedad laboral, problemas económicos, dictadura militar, barreras tecnológicas, “terrorismo publicitario” asesinato a periodistas, encarcelamiento de directivos y demás presiones ante la libertad de expresión son características que marcan la historia de El Espectador, que existe como semanario en Colombia y es un claro ejemplo de la realidad del periodismo nacional el cual se pierde en las fusiones empresariales, la censura y el conflicto interno sin encontrar un camino que le permita adquirir la credibilidad de antaño.

El Espectador superó (aunque quedaron cicatrices que nunca fueron borradas) a presiones directas del Estado por acallarlo, diversos cierres se encuentran en la cronología del medio. El 8 de agosto de 1983 “cuando acababa de salir el número 282, el gobernador de Antioquia, señor Abraham García, ordenó la suspensión del periódico y redujo a prisión a su director” – Guillermo Cano Isaza en Autobiografía de un periódico –

Fuertes presiones llegaron posteriormente, suspensiones de sus publicaciones por término indefinido hacían que este medio adscrito al partido Liberal colombiano rondara en la inestabilidad financiera, pero manteniendo sus criterios políticos intactos, así lo sostenían sus editoriales:

“Víctima de una de esas epidemias de arbitrariedad que bajo el régimen regenerador diezman con frecuencia suma y no pocas veces destruyen por completo la prensa oposicionista de Colombia, y muy particularmente la liberal, cayó El Espectador”

Los años pasaron y la presión de sus opositores no falto. La dictadura militar arremetió contra el medio con una fuerte multa de 600 mil pesos “por presuntas inexactitudes en las declaraciones de renta, el periódico pagó la multa pero al mismo tiempo quiso explicar a la opinión pública su posición, en un editorial titulado: La Isla del Tesoro, en que mostraba lo que se escondía detrás de esa multa. Cuando los censores oficiales determinaron que el editorial no se publicaría, el periódico notificó que si no se le permitía ejercer su derecho de defensa, dejaría de circular por tiempo indefinido. Y así sucedió.” -Javier Darío Restrepo en El Espectador de Colombia: Agonía de un periódico-


En la década de los ochenta la guerra del narcotráfico también arremetió contra el medio, dejando un saldo de fuertes atentados, quizá el más representativo de estos fue la bomba a las instalaciones de El Espectador que dejo la edificación en ruinas y setenta y tres personas heridas.

La censura no acabó, actualmente el medio dejo la familia fundadora y pasó a manos del grupo económico Santo Domingo, es hoy una publicación digital dejando el ejemplar físico únicamente para el día Domingo. La historia de este medio representa una parte importante de la historia del periodismo colombiano, ver la desaparición de uno de los periódicos más importantes del país es preocupante dado que alternamente impresos más pequeños también se vieron obligados a cerrar y reducir así el abanico mediático nacional.

El Secreto Profesional: La Reserva de Fuentes de Información

Por Geshenia Curie Deza
Hexágono 06
Buenos Aires

La protección de las fuentes en la labor periodística resulta primordial, ya que estas forman parte de posibles grandes destapes aportando de manera anónima a este trabajo; asumiendo riesgos de ser amedrentados por aquellas personas que resulten “afectadas” de forma directa o indirecta.
Ante una serie de situaciones direccionadas negativamente, es preciso ahondar en el tema de la protección de las fuentes como derecho del periodista y además como un medio impulsador ante ciertas restricciones que al parecer quisieran imponerle los sectores jurídicos y policiales.
En varios lugares del mundo como Austria, Suecia, Finlandia, Alemania, Venezuela, Italia, España, entre otros; defienden el Secreto Profesional en sus respectivas legislaciones; de la misma manera que en Perú en el Articulo 2 Inciso 18 señala que: “Toda persona tiene derecho a mantener reserva sobre sus convicciones políticas, filosóficas o de cualquier otra índole, así como de guardar el secreto profesional”.
Reconociendo la necesidad de proteger efectivamente la libertad de expresión, La Corte Interamericana de Derechos Humanos en respaldo de La Relatoria Especial para la Libertad de Expresión, también adopta una serie de principios; entre ellos la Declaración del Principio 8, que se encarga de la reserva de fuentes de información: “Todo comunicador social tiene derecho a la reserva de sus fuentes de información, apuntes y archivos personales”.
Las fuentes de Información Periodística son aquellas que nos ofrecen datos generales o específicos para la realización de una investigación, y destape de algún tema en general. Las fuentes de información pueden buscar al periodista o ser buscadas por éste. Debemos enfatizar que siempre habrá una relación de dependencia entre ambos porque se necesitan uno a otro para validar el proceso informativo.
El secreto profesional es la facultad de reservar las fuentes de información y los datos obtenidos de ellas ante las distintas entidades (empresas, autoridades, jueces). El respeto al secreto de las fuentes resulta de fundamental importancia para la continuidad del tratamiento informativo, y la confianza que debe existir con las fuentes; siendo estas protegidas por los periodistas, afianzando de esta manera la relación periodista-fuente y viceversa, posibilitando al periodista a la protección de sus fuentes y a la decisión de no revelar datos confidenciales.
Existe una disyuntiva ética en dicho caso, tanto personal como profesional. En cuanto a lo personal, se habla de una obligación moral de respetar a quien nos confió una declaración; y por otro lado esta el profesional un derecho que tenemos los periodistas de preservar la identidad de la fuente de información.
Se trata de un pacto entre el informante y el informador. Esta confidencia simboliza una responsabilidad, puesto que del respeto dependen subsiguientes declaraciones además de una fidedigna comunicación con el público. Si se produce la ruptura de dicho acuerdo no tendremos una sanción judicial, sino una sanción moral y ética por parte de los periodistas como de las fuentes informativas. En algunas ocasiones, cuando le es confiada una información inexacta al periodista, esta deja de ser confiable. De igual manera cuando se revela la identidad de la fuente, se debe saber que dicha fuente no volverá a confiar más en el periodista.
En cuanto al público, si bien interviene indirectamente en esta relación, será quien demande de la información, precisión, certeza y seriedad que son tres pilares fundamentales del trabajo periodístico.
Tanto el derecho como la ética están comprometidos en la reserva de las fuentes de información periodística. El periodista para realizar su trabajo debe estar libre de presiones, temores, censuras indirectas o no, sólo su conciencia debe señalarle la decisión de dar a conocer la fuente de información. Sólo así se podrá hablar de una prensa libre, sin ataduras o presiones del poder político, sin el temor a una condena por el ejercicio de informar sin impedimentos de ningún tipo.
El reconocimiento del secreto profesional del periodista es una garantía para el receptor por varias razones. Primero porque éste resguarda la labor periodística al servicio del derecho de informar y del derecho de las personas a estar informadas. Y por otra parte, el secreto profesional es también una garantía para aquellos ciudadanos que en alguna ocasión se convierten en fuente de información y tienen así la seguridad de que no se revelará su identidad si el periodista es obligado a revelar sus fuentes informativas.
El secreto profesional tiene limitaciones naturales, no puede ser una coartada para encubrir delitos, cometidos contra las personas.
La protección de las fuentes mediante el secreto profesional es una delicada cuestión con evidentes ramificaciones éticas cuya regulación jurídica es deficiente en casi todos los países, incluidos los que tienen una más larga tradición democrática.
Entre el periodista y su fuente de información suele producirse una relación delgada y compleja, ya que el suministro o la filtración de informaciones por parte de esas fuentes jamás es inocente. Las facilitan al periodista cuando piensan que favorece a su interés divulgarlas, con lo que el periodista corre el riesgo de convertirse en objeto de engranaje de otras voluntades, en un instrumento de proceso informador que otros ponen en funcionamiento.

El Secreto Profesional en Perú

El Artículo 2, inciso 18 de la Constitución Peruana señala que: Toda persona tiene derecho a mantener reserva sobre sus convicciones políticas, filosóficas o de cualquier otra índole, así como guardar el secreto profesional, a propósito del mencionado párrafo, es conveniente recordar que en Diciembre de 1994 la Octava Sala Penal estableció en su Articulo 165:”El que, teniendo información por razones de su estado, oficio, empleo, profesión o ministerio, de secretos, cuya publicación pueda causar daño, o los revela sin consentimiento del interesado, será reprimido con una pena privativa de dos años y con 60 a 120 días de multa”.
El Código Civil en el Articulo 220 señala asimismo un principio procesal: “Nadie puede ser compelido a declarar sobre hechos que conoció bajo secreto profesional o confesional y, cuando por disposición de la ley pueda o deba guardar secreto”.
La Constitución Peruana de 1993 señala que la violación de la libertad de expresión es delito, también precisa que los delitos en que incurren los medios de comunicación son sancionados por el Código Penal y se juzgan en el fuero común. La Constitución puntualiza los derechos a la intimidad, al honor e imagen propia y de rectificación en caso de agravio por algún medio de comunicación social; el secreto e inviolabilidad de las comunicaciones y el secreto profesional.
Sin embargo, el artículo referido a la garantía constitucional denominado Habeas Data que inicialmente fue presentada como una forma de lograr acceso a la información publica, en su versión final también permitía impedir la publicación de informaciones y ser utilizada para rectificar a los medios de comunicación. En 1995 cuando esta figura dio pie a que se inicien una serie de acciones judiciales contra periodistas en el ámbito penal, se genero una fuerte presión de parte de los medios de comunicación y la opinión publica, lo que resultó en un proceso de reforma constitucional que concluyo en Junio de 1995. Actualmente cualquier acción de garantías constitucionales referidas a la prensa, se tramita, dentro del ámbito civil en base a la Acción de Amparo.
Sin embargo la ley 26301, referida a la aplicación del Habeas Data permanece como una norma transitoria lo cual puede provocar confusión en su aplicación.
Y es que la protección de fuentes en la labor periodística resulta muy importante ya que de eso depende los futuros informes o destapes impredecibles que pueda recibir por ese lado y no le conviene revelar la fuente porque incumpliría con el trato que hizo con este medio y hasta cierto punto perdería credibilidad ante otras posibles fuentes informativas.

En los métodos para obtener información: ¿Todo es válido?

Por Geshenia Curie Deza
Hexágono 06
Buenos Aires

El objetivo principal de un periodista es buscar información privilegiada y novedosa para ofrecerla a un público que necesita ser informado, pero aquí entra la duda, ¿Vale cualquier método para obtener este tipo de noticias?
En relación a las maneras de adquirir información, se plantean distintos problemas éticos; uno de ellos es la mentira, ¡si! aunque muchos de nosotros nos asombremos con esta palabra es cierto, no en todos los casos pero existen. Engañar a la fuente ganándose la confianza, como lo planteo Janet Malcolm en su obra “El Periodista y el asesino”; contando como un periodista hizo creer al asesino que estaba de su lado con la única finalidad de obtener datos importantes para su investigación, en donde el asesino prácticamente admitió su culpa; puede parecer ficción pero sucede.
Otra manera de obtener información de “mala” manera es instar a la fuente a decir algo que no quiso decir, cambiar sus palabras y modificarlas para que den impresión de otra cosa, este seria otro método más de engaño.
La conocida cámara oculta, que en Perú se usaba con frecuencia y no se la veía como un método que infringía la privacidad, pero que finalmente obtuvo la sanción correspondiente.
Por ultimo, nos encontramos con una de las formas que más debate han causado en actualidad: El famoso Off The Record. Se trata de otro de los caballos de Troya de algunos profesionales del periodismo. En muchas ocasiones los políticos u otras personalidades que están envueltas en los medios, ofrecen informaciones de gran interés, pero tras haber dicho algo que sienten que los inculpara recapacitan en cuestión de segundos y piden que por favor no salga al aire o no se publique, ya que eso lo dijo fuera de la entrevista; ¿En este caso que es lo que debería hacer el periodista?
Buena pregunta; los medios de comunicación, así como los colegios de periodistas, disponen de códigos deontológicos; estos códigos sin embargo, no son más que un escudo, una fachada para ocultar la rutina. Son tan generales y abstractos que carecen de efectividad y esto es muy grave, ya que los periodistas al igual que los medios porque publican esta información, no están mintiéndole a un enemigo sino a un lector; quien deposito su confianza en ellos.

La Relacion Periodista-Fuente

Por Geshenia Curie Deza
Buenos Aires
Hexágono 06

En la relación Periodista y fuente de información debe existir total independencia, poniendo así un distanciamiento entre el que produce la noticia y el que informa sobre la misma.
Una responsabilidad del periodista es averiguar y verificar lo que le informa la fuente; tengamos en cuenta que toda fuente puede mentir buscando fines personales; es consabido que al final quienes salen perdiendo son los mismos periodistas y el medio al que representan. Averiguar cual es su interés “objetivo” o si solo me contara lo que desea que se sepa y esconderá datos que podrían voltear la noticia a otro ángulo.
Otro punto que va de la mano con el anterior es averiguar la motivación de la fuente; que lo impulsa a brindarnos datos, existen algunas fuentes que por su afán de aparecer en la prensa dicen cosas que a la larga traen problemas por no ser del todo verdaderas.
Existen imprecisiones de las que muy pocas veces uno llega a percatarse por confiar en su fuente o por evitarse “doble” trabajo, algo que se intenta cambiar en las nuevas generaciones y promover el llegar a la fuente principal y no fiarse de las secundarias que de boca en boca se pueden tergiversar, tener en cuenta también que ciertos mecanismos para verificar una fuente no funcionan cuando se trata de un caso investigativo.
Parte de nuestra obligación es establecer y tener en cuenta parámetros de fiabilidad, en principio conocer a mi fuente, si tiene conocimiento del tema del que me informa; verificar cual es su relación con los hechos; los directos que vendrían a ser los protagonistas o indirectos aquellas personas que tienen algún lazo con el protagonista o estuvieron presentes cuando sucedió la noticia; después de estos dos están los expertos o peritos, que son quienes pueden aclararme el hecho sin haber estado presente; no tienen el conocimiento directo pero si uno general.
Las fuentes y el periodista cooperan entre si, ambos tienen objetivos comunes; uno necesita que una determinada información se publique y otro necesita obtener noticias porque es su trabajo. En determinadas ocasiones, las fuentes filtran una información que les interesa que aparezca y que los medios no se pueden resistir a publicar.
La relación entre el periodista y la fuente informativa en ocasiones puede ser motivo de conflicto; el mantenimiento del “el secreto profesional” es un ejemplo de ello. La deontología profesional periodística, como orden normativo, intenta regular estas relaciones.
La actitud de la fuente frente a este “problema” puede afectar directamente a la información que se quiera publicar, ya que la atribución de los datos dependerá de si la fuente desea ser mencionada o no; suele suceder que el periodista tiene la autorización de la fuente para ser nombrada, esta vendría a ser la situación ideal, ya que aumentaría la credibilidad de la información y contaría con un mayor valor informativo.
Otro caso es la atribución reservada, donde el periodista oculta la identidad de la fuente; esta suele ser usada con mayor frecuencia, es por eso que uno debe tomar todas las precauciones del caso y verificar cada uno de los datos y tomar en cuenta el porque su fuente le informa sobre el tema.
El “off the record” es otra manera de brindar información de una fuente; claro que esta suele ser confidencial y no publicable, es una información para uso exclusivo del periodista, sin embargo, podrá hacer uso de ella si fue verificada con otras fuentes.


Periodistas en su blog

Por Viviana Maldonado

Los blogs se incorporan a la vida de los argentinos: ésto dice un informe del diario en Internet de Perfil de junio de este año y cuantifica en un 61% a los navegantes virtuales del país que los visitan. Este recurso de publicación en el ciberespacio es accesible y lo puede crear cualquier persona siguiendo instrucciones básicas, si bien muchos visitantes lo confunden con una página web tradicional.
Pero, además, el blog favorece tanto la pulsión escópica y voyeurista (deseo y placer de espiar lo escondido) como la exposición exhibicionista. Desde el diario íntimo hasta los fotologs, lo privado se hace público ahora también para muchos compatriotas dispuestos a participar de sus experiencias a esa parte de la humanidad ávida de incursionar en lo (antes) oculto y ya visitado en los realities de tv. La distancia entre la intimidad y la exposición va dejando de ser insalvable para la comunidad virtual. El interés por las vidas públicas de ricos y famosos ceden su lugar por un momento al minimalismo protagónico del hombre común postmoderno, que alcanza su vidriera personal en el espacio del blog de autor.

Lo cierto es que, en tanto los expertos auguran el clímax en el futuro cercano para este recurso, el blog permite hasta ahora en forma gratuita, dar a conocer las opiniones, ideas, vidas, obras, milagros y promiscuidades ideológicas o no de cualquiera que lo desee, siempre y cuando se cuente entre el vastísimo pero aún muy reducido número de alfabetos informacionales del mundo.

El ágora virtual presenta, incluso, un aspecto sorprendente: resulta que las noticias de los blogs son más confiables y actualizadas, según expresa un sondeo de Universal McCann y KowlwdegeStorm citado por perfil.com. También, dicen los que saben, estas publicaciones prometen ser el boom publicitario y marketinero de los próximos años y,anuncian, serán de confección multimedial o no podrán ser.

Muchos periodistas tiene sus propios blogs y no pocos medios importantes del mundo publican de esta forma trabajos inéditos de sus columnistas estrella.

Mientras tanto, en la maestría en Periodismo de la UBA se da cuenta de los usos educativos de esta herramienta: los contenidos de la asignatura Experiencias productivas y experiencias profesionales se desarrollan a través de la publicación de las coberturas informativas de los maestrandos en sus propios blogs grupales creados a partir del sitio http://www.blogger.com/.

Aquí van algunas direcciones de periodistas y sus blogs:

100 Volando (Alejandro Rozitchner, Hora Clave)
Denker Uber (Mariano Amartino, Clarin.com)
Nuevos Medios (Gastón Roitberg, La Nación)
Bloc de periodista (Dario Gallo, Noticias)
Mal Elemento (Alejandro Lingenti, Terra, Pablo Strozza y Hernán Ferreirós, Rolling Stone - Rock and Pop)
Blog de Luis Majul (Luis Majul, La Cornisa)
Blog de Laura Ubfal (Laura Ubfal, radio La Red)
T-Knos (Ricardo Goldberger, T-knos)
Tomás Hotel (Maximiliano Tomas, Perfil)
Visualmente (Dolores Pujol - Norberto Baruch, La Nación)
fuente e-blog.com

Blog de Daniel Link
Blog de Juan Terranova
Blog de Hernán Casciari
Blog de Guillermo Piro
Blog de Santiago Llach
Blog de Oliverio Coelho
Fotoblog de Gabriela Bejerman
3.0 (periodismo argentino en blog)

Editorial

Por Grisel El Jaber
Hexágono 06
Leonardo Villafañe es el editor de http://www.cronista.com/, el sitio de noticias del diario El Cronista Comercial. Periodista jóven y dinámico, tiene el perfil del nuevo periodista que puede manejar las nuevas tecnologías, o al menos parecer que lo hace, combinando las viejas tradiciones del bicho de redacción que interactúa con sus compañeros y cree en la representación sindical.


Si hay una particularidad en la dinámica de trabajo de http://www.cronista.com/ es que siempre se intentó mantener la interacción entre la redacción del diario impreso y el sitio web. Si bien hace algunos años ambas redacciones convivieron en la misma oficina, hoy continúan consultándose a la distancia, per en el mismo edificio.


Pero la consulta parece ser todavía en términos de padre-hijo: la redacción web siente que pertenencen a la clasificación de "todólogos" -saben poco de todo- y necesitan pedir asesoramiento de los "especialistas" de la redacción de papel, quienes tiene el privilegio de poder concentrarse en determinados temas.


Sin embargo, Villafañe, desde su rol de periodista-sindicalista intenta que esas difirencias no se noten: "Peleamos porque incorporen a los compañeros de la redacción web como parte del personal del diario. Hoy estamos fisicamente dentro del diario".

Juan Sasturain, periodista y guionista de historietas

Por Fabián Kovasic
Hexágono06

"Hoy no se necesita leer"

"Basta de teoría literaria: escriban", es la consigna lanzada como un grito desaforado por Juan Sasturain, el penúltimo invitado a las charlas organizadas por la Maestría en Periodismo de la UBA, el pasado viernes 24 de noviembre. Libros y lectura fue el tema convocante en el que Sasturain habló del programa televisivo que conduce en la medianoche del domingo por Telefé, "Ver para leer". Sus comienzos como periodista gráfico, las influencias que lo marcaron y sus hipótesis sobre el abandono del ejercicio de la lectura, presuntamente, por las nuevas generaciones.

"Es que no hay tiempo material para leer. Leer debe ser, junto con el dormir, la única actividad que requiere de soledad y la concentración para ser llevada a cabo. Y eso hoy no es posible o lo es cada vez menos porque hay demasiados estímulos permanentes, entre el ruido, la televisión, las actividades cotidianas. Para leer es necesario disponerse con tiempo y soledad a la concentración. Eso hoy ya no es posible, sencillamente porque los aprendizajes que antes estaban en los libros hoy no son necesarios o están en internet. Hoy el libro es un objeto de placer, no de necesidad. Y para el placer también hay que disponerse y concentrarse y hoy el placer está presente en otras formas. Nadie se muere si no lee; se pierde de una experiencia hermosa... pero no se muere por no leer". La reflexión de Sasturain sirvió para iniciar el debate en torno del programa "Ver para leer" donde al protagonista –el propio Juan- se le presentan una serie de problemas que debe solucionar a partir de textos literarios. "No buscamos captar a quienes ya son lectores, que ademas son quienes mas nos critican. Salimos a decirle a los televidentes que se quedan frente al televisor una vez que termina "Gran Hermano" que hay otra cosa llamada literatura y por ahí puede ser útil para introducirlos al mundo de la lectura. Nada más", se defendió.


La aparición del programa con casi cinco puntos de rating, coincide con una nueva y tibia propuesta que incluye en otros canales programas en busca de popularizar la historia, como "El gen argentino" (Telefé) o "Lo pasado pensado" (Canal Siete). "La apuesta de Ver para Leer, fue de Claudio Villaruel, gerente de contenidos de Telefé, y se basa en el formato del programa que conducía el escritor chileno Antonio Skármeta, "El show de los libros" (Televisión Nacional de Chile y People and Arts), pero adaptado a nuestra idiosincrasia y por eso no es la intención del programa llegar a quienes ya son lectores sino a quienes no tienen idea de cómo es el mundo de los libros, precisamente porque no leen. A ellos va dirigido el programa".


A partir de es momento Sasturain, desacartonado decidió golpear con un cross a la mandíbula de los presentes desde sus hipótesis y opiniones sobre la falta de lectura y las presuntas responsabilidades en esa carencia. "En las escuelas y en la universidad no se inculca el interés por la lectura. Se teoriza y se debate sobre cuestiones que no tienen nada que ver con el placer de la lectura. Encarar a un chico y decirle que según la teoría del receptor... Contale una historia y dejate de joder con teorías que no sirven para nada !!!", gritó indignado el periodista que escribe regularmente en Página 12.

Fútbol, historietas y policiales
Entusiasta del fútbol como de la narración, Juan Sasturain se probó en varios clubes y pese a optar por los libros, despunta el vicio de su otra pasión en un Laboratorio de fútbol, apoyado por el gobierno de la ciudad de Buenos Aires. “No se trata de una escuela de fútbol, uno de esos inventos infames para hacer plata, sino de un lugar dónde se intenta experimentar la pasión”, sostiene orgullos Sasturain. Y es pasión lo que emanan sus libros tanto de fútbol como los policiales y sus guiones de historieta. En 1981 conoció al dibujante Alberto Breccia –el Viejo Breccia- y juntos produjeron la historieta “Perramus”, galardonada en el exterior. Una de sus obras cumbres en homenaje a su maestro Oesterheld, fue la revista Fierro, nacida en 1984 en la editorial De la Urraca. Desde noviembre de 20006, volvió a ese amor, esta vez desde su relanzamiento a través de Página 12.

Lector precoz
A Sasturain le llegó el gusto por la lectura en su pueblo natal, Adolfo González Chávez, una localidad ubicada a 470 kilómetros de la capital, al sureste de la provincia de Buenos Aires. Allí llegaba los miércoles por la mañana la revista semanal "El Gráfico" con las crónicas de los partidos del fútbol que se habían jugado el domingo en la capital, "y como pocos tenían radio en el pueblo, la crónica te contaba todo el partido con cada incidencia porque la idea era revivirlo. Entonces nos devorábamos cada crónica porque era como un relato del partido".


De su pueblo paso a estudiar Letras en la Universidad de Buenos Aires. Ya docente pasó por Universidad de Rosario, donde "fui tan grotesco como lo son hoy los docentes. No inculcaba el gusto por leer y escribir. Por suerte después aprendí". Sin televisión y con la ceremonia semanal del cine, el joven Sasturain recuerda las historietas de Héctor Germán Oesterheld, "Ernie Pike", "Bull Rocket", "Sargento Kirk", "Ticonderoga" y la historia definitiva "El Eternauta", que le valió la desaparición durante la dictadura militar de 1976. "Oesterheld fue el primero que desde lo que se consideraba un género menor y no literario como era la historieta, nos introdujo a toda mi generación en el mundo de la aventura y el placer por leer una historia y después por volcarnos a contarla", aseguró.


Ya en Buenos Aires, la gran ciudad, Sasturain desembarcó en el suplemento "Cultura y nación" del diario Clarín en 1970, de la mano de su amiga Blanca Rébori. "El suplemento lo dirigía Osvaldo Bayer, antes de ser el Bayer que conocemos hoy", deslizó irónico. Después pasó a La Opinión, dónde estaba Juan Gelman, a cargo del suplemento cultural. "Me tocaba comentar y sintetizar los libros, una tarea que deberíamos hacer al final de nuestras carreras".

Somos lo que hacemos...

O hacemos lo que podemos....
Por Grisel El Jaber
Hexágono 06

Juan Sasturain es para muchos un ícono del mundo de las historietas y el periodismo, aunque él crea que le pertecene sólo a las letras y que el oficio de escribir en los medios fue y es un paso obligado para poder hacer lo que realmente le gusta: aventurarse en la ficción.

Nacido en el ´45, Sasturain se graduó como profesor de Literatura (otra profesión de la que también reniega) pero que lo introdujo en el mundo de la lectura: amante de los libros usados, es un fanático y su compra compulsiva los convierte en objetos preciados y se ufana cuando encuentra una joyita en alguna librería perdida. Ver para leer, el programa que conduce en Telefe intenta tramitir el amor por la lectura a aquellos que no la han descubierto todavía, o no tienen la posibilidad de hacerlo.

Pero la lectura nunca le fue suficiente y la escritura prendió rápido, primero aquella convencional, de periodista inteligente y después la ficcional: en tiempos democráticos publicó novelas policiales protagonizadas por el veterano detective Etchenike: Manual de perdedores I y II y Arena en los zapatos y en el 2007 Pagaría por no verte.

Escritor prolífico, es parte de la redacción estable -como editor- del diario Página 12 desde hace diez años, tras otros diez de ser colaborador. Trabajó en la legendaria revista Fierro y SuperHumor. Sus otras novelas son Parecido S.A. y Los dedos de Walt Disney, Los sentidos del agua, Brooklyn & Medio y La lucha continúa, entre sus sus cuentos Zenitram y La mujer ducha . La serie de historietas Perramus, dibujada por Alberto Breccia, lo tiene como autor y es una de las cosas que lo llenan de orgullo.

Para Fontanarrosa/Nota publicada en Página 12

El mejor
Por Juan Sasturain

"Entonces uno se anima –con todos estos paraguas abiertos– a decir que el Negro Fontanarrosa era, simplemente, el mejor. En todos los sentidos. Pero sobre todo, muy buena gente. De buenísima leche. Estoy hablando de vida social, de vida profesional, de colegas y de amigos. De una sanidad invulnerable al halago y a las miserias del celo. En él, como en otros, se intuye que es cierta la idea del humor –que en él era un reflejo, una manera, un tic personal– como una forma superior de la inteligencia, de la sabiduría. El se cagaría de risa ante esto. Pero es cierto. No tomarse en serio es la única forma seria de tomar las cosas. Y así iba, con naturalidad de la gracia a la desgracia. Contaba, hace un tiempo, ya muy jodido: “Uno lo primero que se pregunta es ¿por qué a mí? Pero después pensás: ¿Y por qué no?” Era el mejor: en los últimos tiempos se prestó (literalmente) para lo que quisieran hacer de él, con él o sobre él. Siempre estaba ahí. Se hizo cargo del embarazo ajeno, de lo que podían sentir los demás ante su enfermedad manifiesta, y en los últimos años –tan jodido y dependiente como estaba– era capaz de hacer que todo el mundo se sintiera casi “cómodo” en su presencia, sin una queja, con humor imperturbable, laburando al filo del final, haciendo como si nada. Era el mejor, digo, como tipo.
Y del escritor, del humorista y del dibujante sólo cabe lo mismo: era el mejor de nosotros. De nuestra generación, seguro, me animo a decir. Probablemente, alrededor de estas líneas habrá muchas que se dediquen al elogio de Fontanarrosa en cada rubro, y va a estar bien. Sólo cabe subrayar un par de cosas.
Primero, el increíble nivel de calidad que fue capaz de sostener con una producción de semejante volumen. No es fácil; es casi imposible, si no se es un genio. Más de treinta años y otros tantos tomos del Inodoro son la evidencia de que el Negro lo era. Y los cuentos. La cantidad y calidad de sus cuentos. Isidoro Blaisten –que sabía de esto– suponía que toda una obra literaria (la suya, por ejemplo) se justificaba con haber logrado dejar un par de textos perdurables. En el caso del Negro, son una docena los relatos rigurosamente antologables (cada uno tiene los suyos) dentro de una producción vastísima. El último libro, El rey de la milonga, que escribió ya cachuzo, es extraordinario.
La otra cosa para señalar –y terminar– es el “lugar” de Fontanarrosa. El Negro es, sin salvedades de ningún tipo, uno de los grandes narradores argentinos de todos los tiempos. Se podría considerar, desde la perspectiva de aquellos que conciben la producción literaria o la tarea artística en general como una competencia o carrera, que nuestro amigo –como decía el Gordo Soriano en famoso artículo sobre Stan Laurel y Oliver Hardy, el Gordo y el Flaco– cometió “el error de hacer reír”. Es decir: el prejuicio respecto del tono –y de los temas, agregaría– de muchos de sus relatos hicieron que, hasta no hace mucho, algunos no lo vieran como escritor, no lo registraran como tal. No había casillero habilitado para él en el sistema de la literatura argentina. Eso le (nos) importaba un carajo. Nunca miró a los costados cuando escribía (cada vez mejor) y siempre tuvo y le sobró de eso que hace que un escritor lo sea: lectores. Después de su talento, es lo que más le envidiamos.
En los últimos tiempos recordé y cité con frecuencia una definición suya de la amistad: “Un amigo –decía el Negro– es alguien con el que no te tenés que cuidar ni reprimir (seguro no eran ésas las palabras pero sí el sentido). Hay una base de confianza que nada puede conmover. Por eso, si un amigo viene y te dice No sabés la película iraní que acabo de ver, vos le podés decir: No me empieces a romper las pelotas...”
Eso es precisamente lo que me gustaría que me dijera ahora, después, en algún momento, cuando lea estas pelotudeces fruto de la tristeza y de la impotencia".

Secciones de Cultura, tierra de indefiniciones

Por Geshenia Curie Deza y Fabián Kovacic
Hexágono 06

“Todo es cultura”. Para el escritor y periodista colombiano Oscar Collazos semejante exabrupto apunta a una indefinición nebulosa. En realidad es la misma que sobrevuela buena parte de las secciones culturales de los diarios sudamericanos y europeos, donde cultura y espectáculos suelen cruzarse de páginas como si estuvieran de entrecasa.


“¿Se han detenido ustedes a diseccionar lo que en nuestra televisión comercial se ha dado en llamar magazine cultural?”, continúa el colombiano. “Ya es hora de que lo hagan. Descubrirán que la aparición de una nueva novela de García Márquez es un acontecimiento tan importante como una actuación de Gloria Trevi y que ésta reviste el mismo significado “cultural” de los pectorales de “ la Cicciolina.” Divertido ejercicio de homologaciones el que provoca la afirmación “todo es cultura”.


Lo cierto es que en los comienzos del periodismo gráfico argentino, la sección cultural estuvo destinada a la crítica académica de artes plásticas, música y libros. Con el tiempo y el desarrollo de las industrias culturales, con el cine como emblema, el concepto de cultura modificó las concepciones periodísticas para rotular y encasillar géneros. El alto valor agregado imbricado en esas industrias y su traducción en dinero, empujaron a que los productos fueran así, libros, películas, discos y obras de arte en general.


Para el periodista Jorge B. Rivera, experto en periodismo cultural, en el ámbito teórico “el periodismo cultural corre los mismos riesgos que la alta costura, especialmente porque con frecuencia lo dominan los influjos de la moda. Un periodismo que se predica a sí mismo como más estable y permanente que su par de las efímeras “informaciones generales”, termina pareciendo tan rancio y anacrónico como éste al cabo de poco tiempo. La tarea de la cultura consiste en producir tanto saber especializado como espontáneo y difuso, y citando a Umberto Eco en La estrategia de la ilusión “una cultura que no origina modas es una cultura estática”.


Los contenidos de las secciones, así como sus referentes, son tratados como “productos culturales”; expresan ideas, valores, actitudes y creatividad artística y ofrecen entretenimiento, información o análisis sobre el presente, el pasado o el futuro, ya tengan un origen popular, sean productos masivos o aquellos propios de públicos más restringidos. El producto cultural se consume y se distingue del bien cultural -quizás menos tratado en general en las secciones de prensa- que se vincula con la noción de un patrimonio personal o colectivo que no podría ser cambiado por moneda.


Homero Alsina Thevenet, periodista uruguayo –fallecido en 2005- fue uno de los máximos exponentes del periodismo cultural escrito en el Río de la Plata , se inició a los veinte años en el viejo semanario Marcha, en la década de 1940 en Montevideo. Cinéfilo empedernido, creó los suplementos de Cultura del diario El País a mediados de la década de 1950 y más tarde del argentino Página 12 (1987). El fue quien escribió en su libro “Enciclopedia de datos inútiles”: “si no capturás al lector en las primeras doce líneas, lo perdiste”. Con eso pelean cada día las erráticas notas de los suplementos culturales.

Daniel Santáchita. Historia de una identidad.

Por Viviana Maldonado
Hexágono 06

La cuestión para Daniel Santáchita fue un conflicto de paradigmas. “Yo me fui de los medios en la década del noventa,”- cuenta- “en la década de la globalización porque empecé a sentir que era un reproductor de ciertos sentidos sociales en beneficio de ciertas elites sociales y políticas”.

Su vida da cuenta del quiebre entre un mundo pre-global y la posmodernidad, con sus límites cambiantes, líquidos, inasibles. Por eso todavía el ex periodista y locutor, reconvertido en docente universitario habla de utopía. De caminar hacia el horizonte del ideal. Santáchita se enfrentó con ese cambio desde unos valores distintos. Simplemente, ya había, en los últimos ochenta, otro código. “No me lo dijeron” dice, pesaroso de haber laburado y no haber entendido que “no había que preguntarle al tipo lo que la gente quería saber si ese tipo es el que te da de comer”.
Se quedó con más preguntas que respuestas, descubrió en sus compañeros de entonces la falta de solidaridad, la competencia feroz.

"El éxito y el fracaso: esos dos impostores" (Jorge Luis Borges)


No quiere contar el típico relato del pibe de San Pedro al que le podría haber brillado la marquesina y que tuvo su cuarto de hora. Para eso hay que despojarse de las antiguas formas de vinculación. Aprender, por lo menos, a defenderse con las armas de estos tiempos “Me arrepiento de no haberme dado cuenta y ya era grande. Al no haber comprendido no me favorecí de la mercancía que gira en torno de la producción de sentido en los medios”.
Santáchita es el portavoz de la lección: ningún lugar es propio en los medios, no hay espacios ganados en el camino de la claudicación, por eso después de tocar fondo, descubrió que lo único importante era “Reproducirse como identidad.” Y se dio cuenta de que era el tema de su crisis, “Empiezo a entender a través de lo teórico, - recuerda- de la escuela de Frankfurt, de los bienes simbólicos como mercancía, en esta crisis de identidad me doy cuenta de que no quiero volver”.
El ex periodista puede, ahora, analizar la realidad de los modos de producción.
“¿Qué se provoca en una radio cuando se produce un tema?”- interroga para revelar- “Una identidad o varias para lograr una identificación o varias, de los oyentes. En la mesa se ponen disímiles posiciones, aparecen distintas identidades, suele suceder que dos o tres tienen la misma visión. Suele suceder que los tres coincidentemente van en la misma dirección ¿cómo hacemos?” vuelve al enigma.
El profesor pudo contestarse al descubrir que los discursos se montan, se impostan, que hay que ofrecer los polos opuestos, aunque no sean espontáneos ni auténticos “Construyendo un acontecimiento, buscando voces diferentes –explica- ahí me di cuenta de que existía una forma de construir que yo no conocía”.

La identidad se convirtió en la principal fuente de significado, y el trabajo, la profesión, no fueron suficientes para dar sentido. Evoca el bar sanpedrino donde estaban los amigos, donde se reconocía como lo que es o cree ser. Entre la realidad y el ideal estaba lo posible. Lo viable fue para Daniel Santáchita, el espacio de la reflexión sobre los medios, el lugar de la formación de los más jóvenes “La utopía sirve para caminar. Yo me abandono al optimismo… creo que las generaciones que vienen van a tomar la posta desde otro lugar”.

Ex y arrepentido

Por Laura Pulido O.
Hexagono 06


Daniel Santáchita se presenta como un arrepentido y su larga trayectoria permite que sea nombrado como un ex. ¿un ex es el que se fue ya no es? ¿Y si se fue, qué es? Son cuestionamientos que formuló Oscar Bosetti en la reunión de la maestría en periodismo de la UBA del pasado viernes 16.

Santáchita es sin lugar a dudas un hombre apasionado por hablar sobre los medios de comunicación auque asegure que –cuando uno es ex habla mal de lo que fue- realmente resulta ser un periodista analítico, que vio su carrera basada en lo empírico y pasa a ser docente de periodismo, encontrando el la academia un camino para cambiar la situación que lo llevó a retirarse de los medios. Asegura haberse dado cuenta que finalmente era un vocero y esa la causa de sus arrepentimientos.

La experiencia de este periodista ex radio mitre, ex radio continental es una muestra de la realidad de que tienen que afrontar los periodistas hoy, inmerso en los multimedios que además de imponer agenda a sus reporteros también interfieren en el abordaje de los contenidos y las preguntas que se le hacen a los entrevistados.

Se declara como un pesimista de la situación actual del periodismo pero ve con esperanza a la cantidad de “jóvenes que tratan de tener una mirada diferente de la realidad” así considera que con el trabajo como docente puede cambiar las cosas dado que hacerlo desde adentro “es una utopía”. Aún así prepara jóvenes para que libren esa “batalla”.

La gran conclusión que queda es la importancia de ver el periodismo y las empresas de comunicación con cuidado, analizar que es lo que buscan, lo que seleccionan y bajo que criterios lo hacen, pues estos configuran la realidad; para así no llegar a ser un ex y arrepentido.

El surrealismo de You Tube

Editorial
Como un periodista de la Dictadura renace en los medios digitales.

Por Grisel El Jaber
Hexágono 06


A veces las nuevas (ya no tan nuevas) tecnologías reinscriben en el plano social-virtual a personajes de todas las calañas. El video de Bernie está justo en el límite entre lo institucional y lo grotesco, que de tan border se vuelve intolerable. Los personajes que muestra dan la pauta de ese límite y no deja de reconstruir una imagen socialmente inaceptable y políticamente incorrecta.
Nada para decir, basta con ver, compañeros latinoamericanos de la Maestría, una muestra de lo que no hay que ser ni hacer en el periodismo.

http://www.youtube.com/watch?v=byMTXcijdKc

Un "ex" que se declara arrepentido pero también optimista

Por: Carlos Fernando Álvarez
Hexágono 06
Buenos Aires

Ser un “ex” en cualquier campo presupone una gran carga de frustración y de resentimiento ante el empleo, esposa o esposo, o equipo deportivo del que hicimos parte y hoy ya no hacemos parte por cualquier circunstancia.

Y con ese riesgo, reconocido por él mismo, es que el periodista Daniel Santáchitta comenzó su presentación ante los alumnos de la Maestría de Periodismo de la UBA, el pasado viernes 16 de noviembre.

Santáchitta, oriundo de un pueblo que ha dado muchos periodistas, y más radiales, San Pedro, en la provincia de Buenos Aires y a orillas del río Paraná, aseguró que darse cuenta de los ires y venires, presiones e intereses de los medios de comunicación en Argentina a comienzos de la década del 90, lo llevaron a decir “basta”, y refugiarse en la academia.

Pero claro, hubo un trabajo de “ablandamiento” por parte de los interesados en imponer el discurso privatizador y político que imperó en los gobiernos de Carlos Menem, en Argentina, y por ende, en los multimedios de comunicación, socios en varios de aquellos negocios, como reconoció.

Por eso se “arrepiente”: de darse cuenta del juego después de los 30 años de vida, uno que había comenzado hacía años en Radio Continental en plena dictadura, y luego su paso a Radio Mitre, como “la mejor contratación de los 90”. Después, en esa misma cadena que le daba flores, vino la patada por culo. Y mucho más la sufrió cuando un amigo de otro medio lo llama al teléfono y le dice “loco, el lunes sos boleta”.

Recuerda que el tema del divorcio fue el detonante interno. "Me di libertad de decir pavadas, no sólo al aire, también internamente y proponía temas de agenda. Pero si en Continental se podía debatir, en Mitre decían los temas son estos, y se hacen de esta forma, una camisa de fuerza, una autocensura. A veces uno creía que se podía pelear contra lo establecido. Fue una verdadera crisis de identidad", reconoce, al indicar que todo eso "lo llevó por optar por el suicidio".

¿Enseñanza?

Avanza el diálogo y Santáchitta responde a algo que pareció paradójico: después de verle la verdadera cara al "monstruo" de los medios, se refugia en la academia de periodistas ¿para enseñarles qué, si dijo que pretender cambiar el medio desde adentro es una utopía?

Serio y elocuente asegura que poder tener al frente al oyente y abrirle un signo de interrogación es el mejor logro que pudo obtener en su carrera, pero además, el que cuatro o cinco “pibes” le digan “profe, me la pillé por dónde es que va esa noticia, o ese interés”, es su mejor satisfacción como catedrático.

Y muestra un librito titulado “La fabricación de la información”, de la francesa Florence Aubernas. Señala que los pone a leer esto y otro material que considera valioso para conocer el interior real de los medios, como unos que deben poner en común, construir consensos, y no sólo servir de “difusión” de información a veces manipulada. “Soy optimista, así me dijeran muchas veces apocalíptico”, resaltó.

Ahora, Santáchitta también respondió y con dureza, aunque con paradoja, al futuro de los llamados medios de comunicación virtuales, o de las nuevas tecnologías como internet. Fue duro al indicar que “internet, hoy no cumple ninguna función”, y pone en duda el concepto “democratizador” que se le quiere imponer. “¿Cómo hablar de democratización cuando la brecha en el acceso al mismo aparato, a la misma tecnología es enorme? Pero fue paradójico al reconocer que en un futuro, internet, será una herramienta más para decir cosas”.

Redondeando la charla acotó que los medios hoy imponen su agenda en todo el mundo, y muchas veces es la publicidad la que lo hace, para poner en escena los temas que sean atractivos, más no los importantes.

Sin ser apocalíptico dijo que “es tan atractivo ese tema inseguridad, que inmediatamente después de una violación, de un robo, aparece la publicidad de una puerta, ‘si la tenés, no te pasa nada’. Entonces, yo tengo que generar en mi propio medio, como un canal de televisión, algo que tenga que ver con la inseguridad, aunque alguien se haya caído del colectivo, porque si no, no puedo pasar ese comercial. Y ese es el condicionamiento que ponen los empresarios hacen de los contenidos discursivos.”, puntualizó.

Y como si fuese premonitorio, hoy, lunes 19 de noviembre, 3 días después de la charla de Santáchitta, en el portal Yahoo.com publican la siguiente noticia: “la inseguridad es la mayor preocupación para el 73 por ciento de los argentinos, un indicador que va en aumento, destacó un sondeo del Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP) que publicó hoy el diario bonaerense Clarín (…) En los últimos dos meses quedaron en un segundo plano la educación y el desempleo, que preocupan al 28,6 y el 23,8 por ciento de la población, respectivamente. La encuesta, efectuada entre 1.000 personas dentro de una muestra de todo el país, fue encargada por el gobierno "para medir el clima social" luego de las elecciones presidenciales del 28 de octubre pasado, que ganó la primera dama, Cristina Fernández de Kirchner

Clarín recordó estadísticas de fuentes oficiales previas a las elecciones de octubre, las cuales indicaban que en diez meses de este año se cometieron 229 homicidios con ocasión de robos en la provincia de Buenos Aires (…)”.

¿Apocalíptico, o real?

En el Caso Peruano

Por Geshenia Curie Deza
Hexagono06
Buenos Aires
Las revistas dominicales se han convertido en una de las atracciones de todos aquellos apasionados de leer un buen diario un domingo a la tarde, quienes se pierden entre las páginas desde la tapa hasta leer el último anuncio; y claro esta también de aquellas personas que esperan solo el domingo para leer su revista dominical favorita e informarse del acontecer semanal en poco tiempo.
El “boom” de los suplementos semanales nacen para dar respuesta a las necesidades de los lectores; de tener todo tipo de información en unas cuantas páginas y si estas vienen a todo color mucho mejor. Desde los años sesenta y hasta su éxito en los años ochenta, los diarios de difusión nacional se embarcan en una estrategia de mejorar su oferta de fin de semana a sabiendas de que los domingos son los días en que la gente compra con mayor afluencia el periódico.

Esta estrategia al igual que en muchos países; también funcionó en Perú, es por eso que los diarios mas reconocidos “La República” y “El Comercio” publican desde hace ya varios años estos suplementos dominicales que son esperados por todos aquellos lectores que hasta coleccionan cada número. En el caso de “La República” denomina a su revista con el simple nombre de “Domingo” y “El Comercio” la llama “El dominical”; el contenido de ambas cuenta con todas las secciones; política, cultural, espectáculos, policiales, deportes, en todas esta presente la investigación presentada en un reportaje ampliado que suele ocupar varias páginas de la revista entre fotos e información y para todos aquellos que gustan de la farándula hay una entrevista central donde el personaje es aquel que capta más de una mirada y es enceguecida con muchos flashes, como ven es una revista para todos los gustos o como ellos siempre la denominan una revista dominical que se puede compartir en familia.

Revistas y publicidad



Por Laura Pulido Ortiz
Hexágono06

En el campo del Marketing las revistas son definidas como un excelente canal de promoción de productos dado que estas contienen información divertida, detallada, original y a veces concreta y específica; otras características que se enumeran son la clara selectividad de la audiencia, multiplicidad de los lectores y por último que cuentan con mayor vida útil que los diarios (Dvosking, 2004) Es así como los periódicos incorporan a su contenido revistas como Viva del diario argentino Clarín, Carrusel del diario colombiano El Tiempo o Todo en Domingo de El nacional, publicación venezolana.

Las revistas de diarios resultan interesantes para los lectores. En estas se encuentran informaciones variadas que potencialmente pueden ser abordadas con mayor profundidad que en los periódicos, cuentan con más tiempo de producción (en viva se trabaja con dos semanas de anticipación) y con recursos gráficos novedosos, aún así, es muy común encontrar que los contenidos se delimitan en la esfera de lo Light donde la farándula y belleza son temarios habituales.

Paginas enteras de publicidad y temas que van de de la mano con los anunciantes es una característica general de las revistas donde la prioridad no es marcada por los contenidos (que pueden ser aplazados) sino por los patrocinadores. Las temáticas para “toda la familia” generan un espectro más amplio que los abordajes que dan otro tipo de revistas, habitualmente específicas y con un público delimitado. Bajo líneas generales publicaciones como Viva o Carrusel responden a la premisa del marketing: “la elección de un medio acotado es mucho más efectiva que la de uno masivo” tratando así de ampliar la gama de anunciantes llegando a aquellos que tradicionalmente no se interesan en los diarios.

Editorial

Por Grisel El Jaber
Hexágono 06

Muchas veces a aquellos que escriben les cuesta expresarse oralmente, un fenómeno bastante común en el ámbito periodístico: en contraposición a los periodistas estrella que compiten cuerpo a cuerpo con las vedettes que circulan por los programas de chimentos, estos redactores, editores y otras yerbas de perfil bajo, sufren la exposición y sus palabras ante un público deseoso de grandes revelaciones se desvanecen en el aire (como diría alguna letra de una perdida canción) . Así se vio a Daniel Dos Santos el último viernes en la charla que dio en la Maestría de Periodismo de la UBA, intentando explicar cómo se trabaja en una redacción de una revista dominical, como es la VIVA, edición que Dos Santos coordina.
Pero como un tropezón no es caida, Dos Santos dejó en sus pocas palabras algunas que no hay que dejar pasar: "Este es un ambiente donde nadie te va a felicitar ni a decir que tu trabajo está bien". La competencia descarnada entre pares y la crítica al trabajo del subalterno o el compañero parecen ser las constantes en el diario Clarín para un trabajador como Dos Santos que desde el ´87 está en este medio.
¿Cuáles serán las ecuaciones que favorecen este clima? Una posibilidad radica en la connjunción entre la escasez de oferta de trabajo periodístico y la conformación de multimedios, donde Clarín se impone al resto y "ponerse la camiseta del medio" (como diría Dos Santos) conlleva una modalidad de trabajo en función de la subsistencia: son tantos los buenos y malos periodistas que quieren trabajar mientras todo se vuelve prescindible que la precariedad se transforma en marca y la lucha por los derechos de los trabajdores se volvió una simple disputa por el poder entre pares.

Daniel Dos Santos, editor y redactor


Por Viviana Maldonado
Hexágono06

Daniel Dos Santos conversó con alumnos del Seminario (UBA) a cargo de los periodistas Oscar Bosetti y Daniel Vittar.

En marzo del 2003, cuando se reestructuró el diario Clarín, Daniel Dos Santos pasó de ser el número dos de la antigua sección Información General, a ser el editor jefe de Sociedad. Actualmente, es editor de la revista Viva.

El hombre bordea las seis décadas, es serio, nada en él desmiente lo que podría describirse como perfil bajo, no es un tipo carismático, habla sin altisonancias. Estatura media, escaso cabello entrecano, cutis blanco,bigotes, barba de dos días. Saco oscuro, camisa, jeans. Mirada escrutadora. Nadie diría con sólo verlo que ocupa un lugar tan importante en la vida de miles de argentinos que esperan la revista Viva de Clarín cada domingo.
Claro que el lector no sabe que los contenidos de la revista dominical, llevan ya dos semanas de vida cuando llegan a sus manos. “Es por razones industriales. Se necesita mucho tiempo en el taller. Eso obliga a tomar temas atemporales o de actualidad. Yo recuerdo cosas terribles. Por ejemplo, cuando salió un reportaje a Senna (Ayrton) el piloto de fórmula uno cuando ya estaba muerto.”

Las formas de producción periodística están orientadas a lograr que el lector lea “una revista que le haga pensar que está hecha para él”, ya que no se puede “hacer una revista a la medida del lector”. Se reúnen editores y redactores para analizar temas y opiniones con anticipación. “Cuando yo era redactor –confiesa- pensaba que los editores tenían que pensar las notas. Pero no es así.” Sin embargo, para evitar conflictos, el que propone un tema, en general, es quien lo hace.
Cuando el tema está encargado “hay mucho interés por la fotografía y mucha lucha por la diagramación. Es una negociación.- se resigna- La última palabra la tiene el editor.”
Dos Santos explica que hacer la revista ofrece grandes problemas, debido a que está dirigida tanto al obrero como al que tiene un bagaje cultural alto. También cuenta que las encuestas sirvieron para tomar conciencia de que la gente no entendía. Conclusión: hay que explicar bien y claro, sin aburrir al que está acostumbrado a lecturas complejas.

Dos Santos está casado desde hace 25 años “con la misma mujer” (subraya) y tiene tres hijos: la mayor estudia filosofía, la del medio biología y el menor, de 15, está en el Carlos Pellegrini. Ante la pregunta sobre la inestabilidad horaria del periodista y los desajustes familiares responde que “Ahora ya no hay bohemia, eso de quedarse hasta la madrugada, bebiendo, charlando.” Pero que la “esposa tiene una larga paciencia, se aguanta no poder salir de noche.”

El periodista parece venir desde un hondo cansancio. “Hay muchos celos. Nadie te felicita en este oficio. Se sabe,” dice, “que cuando conocés los códigos, si alguien no te critica es porque le gustó”. Y él, de parquedad entiende. En el oficio de trabajar en los diarios “entra mucho lo subjetivo”, por eso, asegura que el hecho de que se concrete una edición “es una suma de milagros” . “Lo que más me gusta hacer, es escribir pero, cuando estás en los niveles jerárquicos, -reconoce- justamente, dejás de escribir. Corregís lo que hacen otros, ponés títulos, pero dejás de escribir”.

Su revista ideal no existe, porque considera que lo completo es la multiplicidad de miradas y estilos que aporta un equipo periodístico al medio del que se trate. Pero a él, un sociólogo que nunca pudo ejercer porque se recibió en el setenta y dos, “en una mala década”, lo que le gusta es indagar sobre “temas filosóficos, sobre cosas que tienen que ver con el sentido de la vida" ¿Ejemplos? “El aburrimiento, la mentira”. ¿Las notas que prefiere? “Las que están bien escritas”.

VIVA cambia con los argentinos


Por Viviana Maldonado
Hexágono 06

Así anuncia ba la empresa Clarín el nuevo diseño de su suplemento dominical, como parte del rediseño total del matutino, iniciado en 2003 y concretado para la revista en 2004.


"VIVA está más viva que nunca. El próximo 21 de septiembre, la revista más leída del país presenta un rediseño integral. Con novedades de estilo y editoriales, más notas e investigaciones, nuevas secciones de opinión, actualidad y entretenimientos. Y fichas coleccionables de servicios".

La empresa se proponía responder a necesidades e intereses de la sociedad, habiendo indagado en los nuevos hábitos culturales y de consumo, VIVA proyectaba " profundizar los temas con investigaciones periodísticas, espacios de debate y columnas de opinión, porque a las preguntas de siempre, les encontramos respuestas con una mirada distinta, reflexiva pero también divertida", Jorge Ezequiel Sánchez, editor de revistas y productos especiales de Clarín dixit, según el comunicado de la empresa. "Los periodistas de Viva observan, investigan, debaten, confrontan, buscan la última palabra; porque quieren saber más para contarlo, pero quieren contarlo sin vueltas. Para que se entienda", aseguran que describe Sánchez. "A partir de este domingo,- decía el anuncio institucional del Grupo Clarín- el lector encontrará una revista con más páginas y mejor calidad de papel. El especial de relanzamiento tiene 136 páginas. El nuevo diseño parte de conceptos como modernidad y elegancia, permitiendo combinar espacios de profundidad con más noticias y detalles informativos. Y favorece un estilo de redacción conciso, fluido y cómodo, con más fotos e infografías."
Las secciones de investigación, debate y tendencias constituirían las notas y artículos con mayor indagación y profundidad, abordando acontecimientos de fuerte impacto social.
Las secciones anunciadas eran:

Show y personajes
Cultura
Pensamiento
Acontecimientos del mundo
Moda, decoración y belleza
Lectores
Noche y Día
es un panorama variado de la vida argentina que incluye:
Bajo Fuego
Programa de domingo
Yo Digo
Recomendados
(Libros, Música, Cine, Teatro, Shows, Expos & Ferias)
Confidencial: Un repaso por el mundo del espectáculo nacional e internacional.
Las páginas de Humor con más Quino, Fontanarrosa y Caloi.
Persona a Persona noticias de parejas, bolsillo, tecnología.
Salud las últimas novedades y descubrimientos para el cuidado del cuerpo.
Click buscar más allá de la foto, encontrando la historia.
Carta desde...: qué ven y viven en distintas ciudades del mundo los periodistas de Clarín.
El Horóscopo con la firma de Sonia Larsen.

Los coleccionables
Cocina y Vinos
Jardín y Mascotas
Cuentos para Chicos
Palabras Mayores


Perfil de VIVA
De esta manera se cuenta la historia y se anuncia el cambio desde el seno de la empresa:
"VIVA es la revista de mayor circulación del país. Su tirada promedio supera los 700 mil ejemplares, llegando a más de 2 millones de hogares. Tiene la más alta penetración en todos los sectores socioeconómicos. Es la revista dominical de Clarín.
Tomó el nombre VIVA al relanzarse en 1994, cuando presentó un rediseño integral que por entonces revolucionó el concepto de las revistas de diarios en la Argentina. "


"Una nueva imagen. Los valores de siempre"
La decisión del Grupo Clarín de formar parte de las grandes innovaciones del nuevo milenio se apoyó en la renovación de su imagen corporativa. La estrategia consistió en un proyecto que tuvo como pilares resignificar origen y objetivos del multimedio a partir del análisis de su evolución. Querían materializar los cambios jerarquizando la trayectoria del Grupo y sus valores.
La imagen corporativa buscó transmitir las ideas básicas de dinamismo, modernidad, innovación, apertura, transparencia y proyección más allá de las fronteras, objetivos que el Grupo priorizó en el nuevo siglo.

El isologo
"El concepto del isologo - afirmó la presentación del cambio- es la comunicación, eje central de las actividades del Grupo. La forma esférica del símbolo refleja al mundo, cada vez más global, y dentro de ese contexto se encuentran trazadas las líneas que representan los distintos medios, lenguajes, contenidos, productos, servicios y canales tecnológicos en los que participa el Grupo Clarín.
El núcleo de la imagen remite al protagonismo que asume el Grupo en el contexto global y muestra su compromiso con el mundo del cual forma parte.
La letra C, inicial del nombre del Grupo Clarín, se corresponde con los valores que lo distinguen desde siempre y que se proyectan con la comunidad: Credibilidad, Compromiso, Calidez, Coraje, Creatividad, Confianza, Calidad y Cercanía con la gente. "